Un lugar vivible



En noviembre de 1983, Juan Carlos Torre escribió: uno no puede seguir esperando indefinidamente que la Argentina se convierta en un lugar vivible.[1] Han pasado casi cuarenta años desde entonces y la tarea de convertir a la Argentina en un lugar vivible parece todavía pendiente. ¿Qué sería un lugar vivible? ¿Qué características tendría? Podemos intentar definirlo por su opuesto, esto es, enumerando los problemas que angustiaban en aquel entonces al autor de la frase, muchos de los cuales nos siguen angustiando ahora.

     Con respecto a los problemas de carácter político, hemos dejado atrás, precisamente a partir de 1983, la sucesión de dictaduras militares. Los momentos de inestabilidad política han podido encauzarse dentro de las reglas definidas por la Constitución y se han celebrado con regularidad elecciones creíbles. Desde el año 2003, después de las turbulencias de la crisis de 2001, ha sucedido otro fenómeno alentador: los gobiernos terminan sus mandatos, incluso aquellos que tenían fuertes vaticinios en contra, como es el caso de los períodos de Néstor Kirchner y de Mauricio Macri. Esa misma crisis destruyó el sistema de partidos políticos, pero con el tiempo parece reconstruirse.

     El peligro es que los problemas económicos enumerados por Torre (inflación, deuda, déficit, inestabilidad, descapitalización) persisten hasta el día de hoy, la democracia no ha podido resolver ninguno de ellos. Esto no quiere decir que estemos en el mismo lugar, por el contrario, nos hemos ido acostumbrando a cifras de pobreza cada vez mayores, un fenómeno bastante insólito. La persistencia de los mismos problemas no se tradujo en estancamiento, sino en decadencia.

     El sistema político, afortunada y misteriosamente, ha resistido. Vale la pena preguntarse si esta realidad puede sostenerse indefinidamente, si acaso una democracia inflacionaria y empobrecedora no corre el riesgo de hundirse y derivar en alguna forma de autoritarismo. También puede suceder lo contrario, esto es, que los argentinos no estemos interesados en una economía razonable y que el intento de construirla pueda derivar como reacción en alguna forma de autoritarismo. Nos movemos en la estrecha senda que delimitan estos dos temores, al colapso económico y al colapso político, todavía sin encontrar la fórmula para convertir a la Argentina en un lugar vivible. 


[1] Diario de una temporada en el quinto piso, año 2021.



Imagen tomada de Unsplash



Publicado por Tercer Cajón - Franco Puricelli

Versos, historias y reflexiones. Te invito a visitar mi blog "Tercer Cajón".

3 comentarios sobre “Un lugar vivible

  1. Pues se puede convertir en vivible si aparece un líder que deveras quiera cambiar el destino de tu patria, o al menos un partido que se lo proponga, pero eso implica plantar cara a las industrias extranjeras y cobrarles sus impuestos, mejorar el salario mínimo y demás cambios necesarios..E so es difícil, pero necesario. No sé, discúlpame por opinar, yo solo soy una mexicana. Un gusto leerte.

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