Distracciones


Los seres humanos hemos inventado mil formas diferentes de distraernos del dolor, sin las cuales tal vez no podríamos vivir. Sin embargo, muchas veces la distracción no es suficiente y se vuelve necesario enfrentar las causas, reales o imaginarias, de nuestros sufrimientos. Esto se debe a que el dolor también aprende a adoptar distintas formas (ira, apatía, inquietud, temor, remordimiento) y a eludir los artificios con que pretendemos engañarlo.



Imagen tomada de Unsplash



Publicado por Franco Puricelli

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