Los unicornios y las sirenas, si lo pensamos un momento, no son criaturas menos lógicas que los rinocerontes y las langostas. Sin embargo, el hecho totalmente circunstancial de su existencia hace que estas maravillas de la naturaleza no nos asombren tanto como aquellos vulgares productos de nuestra fantasía. En este caso como en tantos otros, la costumbre y el orgullo nos impiden advertir que ni siquiera el máximo esfuerzo de la mente más inspirada es capaz de imaginar algo tan exótico como el mundo en que vivimos.
Imagen tomada de Unsplash

Pues es verdad, cualquier bicho del planeta tierra, si lo piensas bien, parece sacado, bien de una pesadilla lovecraftiana, bien de un relato de ciencia ficción, el perezoso, un puñetero camaleón, todos esos bichos medio ciegos del fondo del mar….
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¡Ah la existencia, tan volátil! En la distancia y en los tiempos pasados, hacían que el unicornio y el desconocido rinoceronte fueran lo mismo. Pues ambos, en el mundo «civilizado» de entonces, no eran más que historias y leyendas…¿Cómo no confundirlos? (en «En busca del unicornio» de Juan Eslava Galán, nos narra estos hechos…)
¿Quién sabe si en otro lugar, u otro tiempo, cuando se dominen los diferentes ADN´s, se pueda oír cantar a las sirenas?
Un cordial saludo.
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